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Financiación, vivienda e inmigración marcan el debate electoral en Aragón
El primer debate electoral con los ocho candidatos a la Presidencia de Aragón ha evidenciado profundas diferencias en financiación autonómica, vivienda, inmigración y sanidad, a menos de dos semanas de las elecciones del 8 de febrero
El primer debate electoral con todos los candidatos a la Presidencia del Gobierno de Aragón, celebrado este jueves en RTVE, ha puesto de manifiesto las importantes divergencias políticas entre las ocho formaciones con representación en las Cortes autonómicas. La financiación autonómica, la vivienda, la inmigración, la sanidad y los posibles pactos tras las elecciones del 8 de febrero centraron un cara a cara marcado por los reproches y la confrontación ideológica.
El actual presidente y candidato del PP, Jorge Azcón, defendió su gestión al frente del Ejecutivo aragonés durante los últimos 30 meses y aseguró que su proyecto busca “seguir generando prosperidad”. Frente a él, la candidata del PSOE, Pilar Alegría, calificó el adelanto electoral de “capricho” del presidente y reivindicó la necesidad de reforzar los servicios públicos como eje de su programa.
Desde Vox, Alejandro Nolasco también criticó la convocatoria anticipada de elecciones y acusó a Azcón de no haber querido alcanzar acuerdos “de sentido común”, en referencia a los pactos entre PP y Vox en otras comunidades como la Valenciana.
Los partidos minoritarios fijan posición
Las formaciones con menor representación aprovecharon el debate para marcar perfil propio. Jorge Pueyo (CHA) defendió que Aragón necesita dirigentes “que conozcan y defiendan la comunidad”, mientras que Tomás Guitarte (Teruel Existe) apostó por un modelo territorial equilibrado. Por su parte, María Goikoetxea (Podemos–Alianza Verde) apeló al “voto útil para transformar”, Marta Abengochea (IU–Sumar) reivindicó la vocación de servicio público y Alberto Izquierdo (PAR) insistió en situar “a los aragoneses por delante” en cualquier decisión política.
Financiación autonómica
Uno de los momentos más tensos del debate llegó con la financiación autonómica, donde PP y PSOE protagonizaron el principal choque. Alegría reprochó a Azcón su rechazo al nuevo modelo propuesto por el Gobierno central, que —según la candidata socialista— permitiría a Aragón recibir 630 millones de euros adicionales. El presidente aragonés replicó que ese sistema dejaría a la comunidad como “la peor financiada”.
El PAR planteó explorar fórmulas de bilateralidad, CHA se sumó al rechazo al nuevo modelo y Teruel Existe cuestionó su carácter progresista. En cambio, Podemos–Alianza Verde e IU–Sumar defendieron la reforma, aunque introduciendo matices.
Vivienda y sanidad
En materia de vivienda, las formaciones de izquierda defendieron limitar los precios del alquiler y ampliar el parque público. Azcón respondió asegurando que durante ocho años de gobiernos socialistas solo se construyeron 86 viviendas, frente a las 3.000 previstas por su Ejecutivo en poco más de dos años. El debate dejó un momento llamativo cuando el candidato de CHA preguntó al presidente por la cuantía exacta del Salario Mínimo Interprofesional, una cifra que Azcón no supo concretar.
La sanidad fue otro de los grandes ejes. Alegría denunció las listas de espera y acusó al Gobierno aragonés de copiar el modelo madrileño, una crítica compartida por CHA e IU–Sumar, que hablaron de privatización encubierta. Azcón defendió su gestión y recordó el incremento de 200 millones de euros en el presupuesto sanitario.
Inmigración y posibles pactos tras el 8F
La regularización extraordinaria de inmigrantes generó un fuerte choque entre Vox y los partidos de izquierda. Nolasco cargó contra estas políticas, mientras que Podemos, IU, PSOE y Teruel Existe defendieron la medida y alertaron de su impacto positivo en sectores como el agrícola. El cruce de acusaciones dejó momentos de tensión y reacciones espontáneas entre los candidatos.
En el tramo final del debate, quedó claro que un pacto entre PP y PSOE parece descartado. Azcón afirmó que ve “imposible” un entendimiento con los socialistas, mientras que Alegría advirtió del riesgo de un nuevo gobierno apoyado por Vox. Las fuerzas de izquierda no ocultaron su disposición a negociar si se alcanza una mayoría progresista que impida la entrada de la ultraderecha en el Ejecutivo autonómico.
El debate concluyó con un saludo cordial entre los candidatos en el centro del plató, cerrando una cita inédita que marca el inicio de la recta final de una campaña electoral decisiva para el futuro político de Aragón.
Estrella Digital
El primer debate electoral con los ocho candidatos a la Presidencia de Aragón ha evidenciado profundas diferencias en financiación autonómica, vivienda, inmigración y sanidad, a menos de dos semanas de las elecciones del 8 de febrero
El primer debate electoral con todos los candidatos a la Presidencia del Gobierno de Aragón, celebrado este jueves en RTVE, ha puesto de manifiesto las importantes divergencias políticas entre las ocho formaciones con representación en las Cortes autonómicas. La financiación autonómica, la vivienda, la inmigración, la sanidad y los posibles pactos tras las elecciones del 8 de febrero centraron un cara a cara marcado por los reproches y la confrontación ideológica.
El actual presidente y candidato del PP, Jorge Azcón, defendió su gestión al frente del Ejecutivo aragonés durante los últimos 30 meses y aseguró que su proyecto busca “seguir generando prosperidad”. Frente a él, la candidata del PSOE, Pilar Alegría, calificó el adelanto electoral de “capricho” del presidente y reivindicó la necesidad de reforzar los servicios públicos como eje de su programa.
Desde Vox, Alejandro Nolasco también criticó la convocatoria anticipada de elecciones y acusó a Azcón de no haber querido alcanzar acuerdos “de sentido común”, en referencia a los pactos entre PP y Vox en otras comunidades como la Valenciana.
Los partidos minoritarios fijan posición
Las formaciones con menor representación aprovecharon el debate para marcar perfil propio. Jorge Pueyo (CHA) defendió que Aragón necesita dirigentes “que conozcan y defiendan la comunidad”, mientras que Tomás Guitarte (Teruel Existe) apostó por un modelo territorial equilibrado. Por su parte, María Goikoetxea (Podemos–Alianza Verde) apeló al “voto útil para transformar”, Marta Abengochea (IU–Sumar) reivindicó la vocación de servicio público y Alberto Izquierdo (PAR) insistió en situar “a los aragoneses por delante” en cualquier decisión política.
Financiación autonómica
Uno de los momentos más tensos del debate llegó con la financiación autonómica, donde PP y PSOE protagonizaron el principal choque. Alegría reprochó a Azcón su rechazo al nuevo modelo propuesto por el Gobierno central, que —según la candidata socialista— permitiría a Aragón recibir 630 millones de euros adicionales. El presidente aragonés replicó que ese sistema dejaría a la comunidad como “la peor financiada”.
El PAR planteó explorar fórmulas de bilateralidad, CHA se sumó al rechazo al nuevo modelo y Teruel Existe cuestionó su carácter progresista. En cambio, Podemos–Alianza Verde e IU–Sumar defendieron la reforma, aunque introduciendo matices.
Vivienda y sanidad
En materia de vivienda, las formaciones de izquierda defendieron limitar los precios del alquiler y ampliar el parque público. Azcón respondió asegurando que durante ocho años de gobiernos socialistas solo se construyeron 86 viviendas, frente a las 3.000 previstas por su Ejecutivo en poco más de dos años. El debate dejó un momento llamativo cuando el candidato de CHA preguntó al presidente por la cuantía exacta del Salario Mínimo Interprofesional, una cifra que Azcón no supo concretar.
La sanidad fue otro de los grandes ejes. Alegría denunció las listas de espera y acusó al Gobierno aragonés de copiar el modelo madrileño, una crítica compartida por CHA e IU–Sumar, que hablaron de privatización encubierta. Azcón defendió su gestión y recordó el incremento de 200 millones de euros en el presupuesto sanitario.
Inmigración y posibles pactos tras el 8F
La regularización extraordinaria de inmigrantes generó un fuerte choque entre Vox y los partidos de izquierda. Nolasco cargó contra estas políticas, mientras que Podemos, IU, PSOE y Teruel Existe defendieron la medida y alertaron de su impacto positivo en sectores como el agrícola. El cruce de acusaciones dejó momentos de tensión y reacciones espontáneas entre los candidatos.
En el tramo final del debate, quedó claro que un pacto entre PP y PSOE parece descartado. Azcón afirmó que ve “imposible” un entendimiento con los socialistas, mientras que Alegría advirtió del riesgo de un nuevo gobierno apoyado por Vox. Las fuerzas de izquierda no ocultaron su disposición a negociar si se alcanza una mayoría progresista que impida la entrada de la ultraderecha en el Ejecutivo autonómico.
El debate concluyó con un saludo cordial entre los candidatos en el centro del plató, cerrando una cita inédita que marca el inicio de la recta final de una campaña electoral decisiva para el futuro político de Aragón.
Estrella Digital
